Desde que en diciembre de 2015 le fue aprobado
un subsidio para reparar su vivienda, Ricardo Duarte, residente en el
reparto Escambray, de Santa Clara, apenas si ha podido adelantar en su
objetivo primario y su morada muestra la misma cara de antes.
Duarte, de 68 años de edad, discapacitado, alega que la esencia de la
iniciativa, puesta en práctica en el país en 2012, es meritoria y
persigue ayudar a los más necesitados, sin embargo, los métodos para
acceder a los materiales imprescindibles no son los mejores.
En primer lugar, expresó los insumos nunca llegan juntos al punto de
venta y en ocasiones no se puede dividir la factura, por lo que cuando
te encuentras una cosa, falta la otra, así me sucedió con las puertas y
las persianas.
Según Maikel Muñoz, segundo administrador de la tienda de materiales
El Constructor, de la cabecera provincial, más del 40 por ciento de la
mercancía que entra al lugar es destinada a los subsidios, una política
que busca darles un lugar preferencial dentro del orden de prioridades.
Muñoz expresó que a veces los altibajos con los suministros responden
a la producción y ejemplificó que en el caso de la arena lavada, se
abastecen del único punto en Villa Clara: el Hoyo de Manicaragua, por lo
que las cantidades que llegan no son suficientes.
Para Rosario Pérez, vecina del barrio Condado Sur, en la central
ciudad, otra de las complicaciones en este proceso tiene que ver con el
ir y venir constante a la correspondiente sucursal del Banco de Crédito y
Comercio (BANDEC), encargada de emitir los cheques.
Pérez agrega que se pierde tiempo entre el momento en que aparecen
los materiales y cuando posees el vale crediticio, pues a pesar de que
los productos se guardan en la tienda por un período de hasta cinco
días, se afecta la rutina ya planeada por los subsidiados.
En declaraciones, Adelaida Vidal, jefa del departamento de Banca
Personal de BANDEC en la provincia, explicó que próximamente pondrán en
circulación una tarjeta magnética, con la única función de comprar en
los puntos implementados para los subsidios, que aliviará el proceso y
las incomodidades.
Se trata de una iniciativa surgida en la central región, todavía en período de prueba.Entre 2012 y hasta mayo del presente año más de cinco mil 700 cuentas
para estos menesteres fueron abiertas en la provincia, de ellas están
aún vigentes tres mil 051.
Según Vidal, en correspondencia con el deterioro del fondo
habitacional, los municipios que poseen mayor cantidad de subsidios son
Santa Clara, Santo Domingo y Sagua la Grande.
Por tal razón, las labores en pos de mejorar la calidad de esta
iniciativa, provechosa sin dudas, no deben detenerse, solo así, Ricardo
Duarte, de 68 años y discapacitado, podría reparar su vivienda en un
mínimo de tiempo razonable.
Por ACN (Tomado de CMHW)

0 comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por su comentario